miércoles, 29 de febrero de 2012

Dirty Three - Toward The Low Sun, calmado regreso


Seguramente no será uno de los grandes discos esperados del año, pero sí uno de esos que disfrutar en el silencio y la tranquilidad. Hablamos del nuevo disco del trío de Melbourne Dirty Three, en el que Warren Ellis y los suyos vuelven otra vez a estar en órbita musical desde el año 2007. Con lo fuerte que está pegando el post rock últimamente, quizá así se aprecie más el trabajo que estos gregarios llevan años luciendo.



En Toward The Low Sun se han alejado de las canciones excesivamente largas marca de la casa, con todas sus virtudes y defectos. Ahora no hay preludios tan extensos; se percibe una mayor calma en sus temas y una explosión menos masticada, si es que ésta tiene que llegar. La arquitectura del disco está exquisitamente diseñada para el disfrute del fan de Dirty Three y no del post rock estándar, aunque eso sí, con menos garra de la esperada. Tomard The Low Sun es un álbum que va despacio y con pequeños latidos, tomando cada vez más intensidad, aunque no la suficiente como para quedarse a medias siquiera. Mientras esta va llegando, tienes tiempo de sobra para sumergirte en el mundo medieval creado por la sección de cuerda de Warren Ellis y tan bien representado en la portada.

Aventuras medievales
En el veinte aniversario de la banda y tras una larga espera, la idea en la que se ha englobado este trabajo ya no es el violín que ruge y las vísceras que esparcían antes, ahora sólo queda la belleza, que no es poco. A este disco se le echa en falta una instrumentación más vigorosa, con más cuerpo, capaz de erizarte los pelos mientras agitas la cabeza. En cambio, no está falto de emociones. De hecho, es lo que más hay que apreciar de este trabajo, los momentos de soledad, armonía y desolación por los que pasa. El título ya avisa, te va a llevar por un camino más apagado en general y por algunos atajos que esbozan algo de intensidad.

Al darle al play, lo primero que se asoma es un aura de dramatismo monopolizada por los ritmos de Furnace Skies y la raíz folk de Sometimes I Forget You've Gone. Después llega algo más de garra en las posteriores Rising Below y The Pier, con partes en las que los instrumentos de Dirty Three parecen doloridos. El único tema que sobresale de los demás por su energía es That Was Was, en el que se ve la forma de entender el post rock del grupo, con quejidos guitarreros y violines que les dan vida. Para cerrar, la luminosa Ashen Snow y You Greet Her Ghost, que representa el mar que queda después de un tsunami;  calmado y convaleciente. Como el álbum.


Toward The Low Sun no es un disco para escuchar con los altavoces a todo trapo; está hecho más bien para disfrutarlo, para masticarlo poco a poco y centrarse en emocional y en la sensación grisácea que desprende. Le falta potencia, sí, pero llevaban mucho tiempo parados, el suficiente para que hayan reflexionado sobre lo que quieren hacer o sobre sus experiencias pasadas. Ahora parecen abatidos, exhaustos después de una batalla en la que han ganado siempre. Pero ahora necesitan descansar y narrar los malos momentos que han pasado en las trincheras.





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