Vuelvo a los terrenos blogger después de dejar que mi vena más perruna haya fluido por mi cuerpo con total impunidad estos días y de pasar un finde en el 'Antiviña'.
Regrso con un tema que he tenido en la cabeza varios meses. Hacer una entrada dedicada al rubiales más mainstream del mundo de la ¿electrónica? Sus temas copan las radios de 40 Principales y Europa FM, las sesiones de pachanga de cualquier discoteca y desde ahora, también encabeza y de esta forma para muchos, denigra, los principales festivales de electrónica de nuestro país. Qué mejor momento que ahora que
David Guetta va a
Monegros para hablar de este hombre.
No voy a tocar el tema que concierne a la confirmación de David Guetta para Monegros, porque creo que mi postura es evidente. Además, después de haberle visto en el
Creamfields, ya puedo decir que sé lo que hay. Es obvio que este festival no es el más indicado para la música que hace el francés, lo que me hace pensar que desde Monegros han buscado llenarse el bolsillo. Y más cuando le ponen de
cabeza de cartel por encima de
Richie Hawtin, Vitalic, Paul Kalkbrenner o Carl Cox. Ya veremos si les sale bien la jugada. De todas formas, mi colega
Bifeis ya comentó básicamente lo que todos los seguidores de la electrónica pensamos.
Creo que a Guetta le viene que ni pintada esa gilifrase que todos hemos dicho alguna vez: "tú antes molabas". O al menos era un tipo respetable. Un tipo respetable que vino de la mano con el inicio de la década de los 2000 con house y funky elegante bajo el brazo.
Porque esa es la realidad. Más allá de criticar su paso al lado oscuro de la música,
Just A Little More Love (2002), era un buen disco de house, con temas tan elegantes como
You Are The Music,
You,
Give Me Something,
Sexy 17 y pinceladas más 'electro' (qué es el electro?) como
Atomic Food. Y por supuesto, el pelotazo
Love Don't Let Me Go, con el que muchos empezaron a aficionarse al house/electrohouse, como fue mi caso.
En su segundo trabajo,
Guetta Blaster (2004), ya empieza a alejarse de ese tono funky disco tan elegante para centrarse más en un house orientado a la pista de baile. Sólo hay que escuchar el principio con
Money,
Stay,
Used To Be The One, y por supuesto el hitazo
The World Is Mine. Sorprendentemente nos encontramos con Open Your Eyes, un tema en el que colaboran
Stereo Mc's, y que es digno de uno de los grandes del electroclash francés.
En estos momentos, David Guetta ya era un tipo de sobra reconocido el mundo house. Se codeaba con gente como
Axwell,
Armand Van Helden o
Michael Mind. Y cada vez coge más gustillo por las bases con bombo -perfectas para los subidones- y por sonidos más típicos del electrohouse; sonidos más sucios.
Así es como edita su tercer disco,
Pop Life en 2007. Ya sale en la portada como un tipo subidito en la parra, como si fuera el rey del mundo. Probablemente ya lo era en cierta medida. Temas más comerciales como
Baby When The Light lo petaron en ese verano, el trillado
Love Is Gone, temas que combinan tan pegadizos como
Every Time We Touch... Aunque para mí la bomba de este disco es
Tomorrow Can Wait, en la que colabora un grande como es
Tocadisco.
Un par de años después es cuando se va transformando y llega su época oscura con
One Love (2009) y las posteriores aberraciones como
Fuck Me, I'm Famous. Aquí es donde deja de lado sus colaboraciones con los
Chris Willis (en cierta medida) y las
Tara Mcdonald, para llevarlas a cabo con una de las remesas de productos más odiables que conozco: Black Eyed Peas, Rihanna, Akon, Ne-yo y demás gente de rancio abolengo.
La pregunta del millón ya la hizo el otro día Mourinho:
¿POR QUÉ?Es difícil saber la respuesta, conocer el por qué de olvidarse de todo lo que hacía antes para colaborar con las caras más visibles de lo comercial. ¿Lo más probable? Pues sí, seguramente el dinero. Pero realmente, ¿le hacía falta? Seguro que ya se había hecho de oro. El hombre ha sido ambi(avari)cioso y ha querido ganar el triple y el cuatriple, lo que es totalmente respetable aunque indigno -electronicamusicalmente hablando- por otra parte. Debe ser esa misma razón la que les ha llevado a los de Monegros a contratarle. Ahora parece que pierda fuelle en esa etiqueta de festival sibarita, aunque todos sabemos que el auténticamente sibarita es el Sonar.
Y así es como David Guetta dejó de ser un productor de house para convertirse en otro productor más que sólo se preocupa por llegar al éxito, y lo consigue utilizando a cantantes-producto que lo aseguran, ya sea con tías que visten como prostitutas o chicos malos que se peinan hasta las cejas. De esa forma, ya puede decir que ha sido nº1 en las listas de ventas de varios países. Antes no podía.
Poned en el Spotify
Axwell y veréis como los artistas relacionados son gente de su palo. Ahora con Guetta, se 'parece' a Lady Gaga, Enrique Iglesias, Shakira, Inna, Pitbull... En menudo mundillo se ha metido.
Por cierto, no todo es despotricar, cuando quiere puede. La muestra, en el disco One Love, consigue un buen tema de house de los de antaño, porque colabora con
Chris Willis y con Tocadisco. Es Sound Of Letting Go. También en ese disco están
Montenegro y
Grr (esta la ponen los
2Many), en los que no utiliza ninguna colaboración. Demuestra que aún podría tener cosas que decir, simplemente tiene que dejar de juntarse con esa chusma con la que se junta ahora.
Pero en fin, que cada cual haga con su vida lo que quiera. Que la gente de Monegros disfrute de errores como
este, digno de un pipiolo que juega con el Virtual Dj.

"Kill Me, I'm Ridiculous"