jueves, 28 de octubre de 2010

Tamaryn, música a bajas revoluciones

Alungos de los efectos de la adrenalina son: aumenta la respiración, por lo que se ha usado como medicamento contra el asma, y aumentar el ritmo cardíaco.

Justamente lo contrario que produce la música de Tamaryn. Música que hace que te relajes. Música espiritual, etérea. Hace que te sumerjas en sus guitarras densas de bajo voltaje (repetir muchas veces bajo-voltaje). Desde luego, no es recomendable para gente con la tensión baja. Es la típica música que te puedes poner cuando llegas estresado a tu casa y te acuestas en la cama. Pero esto no es una crítica, sino que es una virtud.


(La misma portada del disco ya transmite tranquilidad ¿No?)

Tamaryn es un dúo de un tipo y una tipa (parece lógico) que vienen de San Francisco. The Waves es su disco debut que salió en verano. No es un discazo, pero sí es bueno. Capta muy bien ese aura melancólica mediante la tranquila voz de la vocalista y las guitarras lentas y densas. Habrá que ponerles un micro y un busca para tenerlos localizados en el futuro.

La verdad que el disco en sí no tiene ningún hit estratosférico que llame la atención, pero es bastante regular. Si acaso, podemos destacar Love Fade como la mejor, aunque para eso ya los gustos, pues todas las canciones son del mismo palo. Es corto (9 canciones) pero se escucha rápido, y lo que es importante, mantiene una calidad decente todo el tiempo. Es un disco regular.



martes, 26 de octubre de 2010

B-Side #5




B-SIDE #5
Guano Apes, Bran Van 3000, Surfer Blood, Metallica, Vive la Fete...

domingo, 24 de octubre de 2010

Fuck Buttons. Las palabras sobran

Burial, Caribou, Nathan Fake... Cada vez son más los artistas electrónicos no convencionales los que me sorprenden. Aquí otro de esos.

Emepecemos describiendo que es un Drone: "efecto armónico o monofónico o de acompañamiento en el que se utiliza una nota o un acorde durante la mayor parte o la totalidad de una pieza".
Dicho esto, a simple vista se puede caer en la tentación de que puede ser algo aborrecible. Y puede serlo. Pero no cuando estos drones salen de las brillantes mentes de Andrew Hung y Benjamin John Power, o lo que es lo mismo, FUCK BUTTONS.

Es la típica historia de dos tipos con inquietudes que se conocen en la universidad. Tras empezar a toquetear aparejos estándar como teclados, y no tan estándar como un juguete de karaoke de Fisher Price, editan en 2007 su primer single "Bright Tomorrow". Al año siguiente, su primer disco Street Horrrsing. Las revistas y críticos especializados están boquiabiertos, nunca han escuchado algo parecido. Es nuevo y por lo tanto, difícil de etiquetar. Además es curioso, porque Bristol (su ciudad), es conocida por ser la ciudad del triphop. Pero esto... Esto es diferente.

La electrónica avanza a pasos agigantados, cada vez se descubren nuevos horizontes. Y más con artistas como estos "botones". Street Horrrsing, este primer lanzamiento serio, es una aventura por un universo desconocido. Una música que bien podría sonar el día que nació el mundo, o el día que este mismo se acabe. Estos empiezan a transportar tu mente a realidades que nunca antes habías imaginado. Tu cerebro empieza a orgasmear cuando oyes el sonido electrizante de "Sweet Love for Planet Earth" o más aún cuando la cascada de sonidos de "Bright Tomorrow" explota.

En Tarot Sport exploran aún más terrenos vírgenes. El disco ya pone los pelos de punta ya nada más empezar, con "Surf Solar", una de esas que acompañarían la creación del mundo. Del mismo corte es "The Lisbon Maru". Una de las novedades son temas más "raros" y experimentales como "Phantom Limb" u otros más metálicos como "Space Mountain". El álbum da a su fin con "Flight of the Feathered Serpent", que suena como si Orbital y Underworld se unieran para jugar a esto de los drones.

Desde luego que es uno de esos conjuntos que hay que ver en directo. La gente flipa, nadie queda indiferente ante esta tormenta sonora.

Hay peña que ha hecho vídeos con las canciones, y que evocan aún más a esos viajes estelares por el sonido Fuck Buttons:
Surf Solar
Bright Tomorrow

Y más perlas para oír en el lugar más recóndito que conozcas.





miércoles, 20 de octubre de 2010

Crónica Lagartija Nick en La Llotja


Lagartija Nick no se presentaron nada más empezar. No lo necesitan. No un grupo como ellos, que lleva casi 20 años dando lecciones de rock en nuestro país. Fueron de los primeros aquí en captar ese movimiento alternativo que venía de tierras extranjeras, y nos lo demostraron el sábado. Combinaron sus canciones de tono más independientes, con las que tienen unas raíces más hardcore. Esta mezcla logró un directo estruendoso, con una atmósfera ruidosa que creaba la guitarra de Victor Lapido y una potencia que orquestraba la batería de Eric Jiménez. También hay que hace mención al bajista y líder, Antonio Arias, que no paraba de irse de un lado a otro y de cantar enérgicamente.

Quizá la guitarra se oía poco, se quedaba en ocasiones como en un segundo plano dando ese ambiente atronador. Pero a pesar de todo, fue suficiente para disfrutar de una de las mejores bandas de Granada, aún faltando la chica del grupo, Lorena Enjuto.

Iniciaron el concierto con Estratosfera. Algo sorpredente, dado el peso de la canción. Víctor Lapido se hizo en seguida de notar con el riff de la canción. No se presentaron hasta la tercera canción, pero me da la impresión que eso a los presentes se la ponía muy gorda. Habían venido a ver un concierto de rock, y eso fue lo que vieron. Como viene siendo habitual en La Llotja, muchos se acercaron a ver de qué trataba el asunto; otros, los fans, en primera línea de guerra. Incluso alguno se llegó a subir encima del escenario. Pero de todas formas, creo que a todos les moló el concierto.

Pudimos oír algunos de los clásicos más recientes, como 20 Versiones o Carmen Celeste, temazo y letrón!! También tocaron Anoche soñé demasiado y El signo de los tiempos, todas estas del mismo disco:El Shock de Leia.

Otras que se pudieron escuchar, Fahrenheit 451 o La curva de las cosas, que pertenece a uno de los singles de 1995, igual que Estratosfera. En este apartado, también tocaron Esa Extraña Inercia (Anfetamina), una de las primeras y de las más hardcoretas; de esas que te hacen mover la cabeza de arriba abajo.

Conforme se fue alargando el concierto fueron tocando más clásicos, hasta llegar a Satélite y Nuevo Harlem, dos de las más célebres, y como es lógico, de las que desataron más locura.
Después de tocar Satélite, hicieron el típico bis. Al volver, tocaron dos más, no sé cuáles eran la verdad, pero eran brutales. Se guardaron la artillería para el final. La última canción era una larga, con un Víctor Lapido distorsionando a más no poder, creando entre los tres un ruido que te obligaba a botar. Si tienes la oportunidad de verles en directo, yo no me lo pensaría.