domingo, 9 de octubre de 2011

Veronica Falls, mereció la pena la espera

Hace dos años, en 2009, se dieron a conocer Veronica Falls con ese pedazo de hit como es Found Love In A Graveyard. Desde entonces, más o menos hemos logrado subsistir y administrar la dosis con algunos eps que lanzaban. Pero ha sido este año el de la cristalización, su debut en largo, de homónimo título: Veronica Falls.
Meses atrás, cuando anunciaron que ya faltaba poco para el estreno en largo, volvimos a acordarnos de ellos. Y es que aunque han ido administrando algo nuestras ganas con temas sueltos (el último, Come On Over), estos cuatro londinenses no hacían más que dejarnos los dientes largos. Y al fin hemos podido escuchar el disco, y podemos decir, sin contemplaciones, que la espera ha merecido la pena. Un muy buen disco. Desde ya, aspirante a uno de los mejores discos del año al menos, y por supuesto entre los cinco mejores debuts.

Veronica Falls sigue la estela de otros grupos como Dum Dum Girls o Vivian Girls, esos que están clasificados bajo esa paradójica etiqueta que es el punk pop. Auque ellos están a medio camino entre punk pop y un poprock más independiente, no casan con nadie. A pesar de que por música da la impresión de que están en el mismo saco, tienen una personalidad bastante propia. Encima de sus cabezas flota un ambiente que sabe a décadas pasadas; desde una época nostálgica de estética sesentera, a algunos atisbos de patrones noventeros. Esto queda de relieve a lo largo del disco, que apenas tiene altibajos. Quizá los dos picos sean el principio, con Found Love In a Graveyard y el final, con Come On Over.

Lo que queda en medio es una capa externa de punk pop con raíces alternativas en los ritmos y las atmósferas creadas, como en Right Side Of My Brain, donde las guitarras rasgadas anuncian tempesta para acabar en un colorido estribillo. Esa bipolaridad funciona realmente bien, al igual que los dobles vocales confeccionados por duetos chico-chica, como sucede en The Fountain, Misery o Wedding Day.
Esas caricias pop delicadas que surgen en estribillos como el de Bad Feeling se ven reforzadas por los rasgados acelerados, que son marca de la casa. Entre medias de estas canciones se encuentran algunas de esas partes que evocan a tiempos pasados. Por ejemplo, podemos intuir a unos Pixies del Doolitle detrás de Stephen, o a los del Surfer Rosa detrás de The Box. Por el contrario, con Beachy Head, encontramos sus arrebatos más noise tipo Times New Viking. Todas estas sinergias de otros grupos que recogen Veronica Falls, sumado a sus duetos y sus ráfagas de guitarra, configuran su personalidad. Podemos ejemplificar todas estas cualidades en el cierre del álbum, con Come On Over.

Veronica Falls, un gran debut. Para amigos del pop nostálgico, el noise suave y el buen gusto en general. Incluso su portada mola un porrón. Savia nueva y fresca.




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