martes, 17 de mayo de 2011

Kasabian agitará el DCode


Seguimos hablando y desgranando del DCode Festival, ese nuevo evento musical que tendrá lugar en Madrid los días 24 y 25 de junio y que seguro que se consolidará como uno de los grandes festivales de nuestro país.
Hoy hablamos de una de las grandes apuestas para este debut: KASABIAN.

Aún me acuerdo la primera vez que escuché Club Foot. Me hizo levantarme del sofá para ver rápidamente a quién pertenecía ese videoclip. Y después vino L.S.F. en ese Kasabian. Se nos presentaba un interesante (aunque algo irregular) debut, con una banda de britpop que recordaban a los Stone Roses (deben estar hartos de esta comparación) o a Oasis en su versión más rockera. Y además, todo ello con unas pinceladas electrónicas muy jugosas. Desde luego que Reason Is Treason o I.D. son buenos temas, y aunque L.S.F. sea un señor hit, Club Foot destaca de entre las demás. Además de que fue la primera -eso siempre la hace especial-, el ritmo abrasivo que imponen la guitarra y la batería más los arreglos electrónicos de fondo, la convierten en un señor clásico.

Un par de años después, en 2006, vuelven a la carga con Empire. De nuevo, otro single que promete, que es el que da título al álbum. Lo que me gusta de Kasabian es que sus discos no tienen una idea central, al menos musicalmente. Lo mismo abogan por las guitarras cargantes, que con rayadas electrónicas o canciones tranquilas. Este segundo disco es una muestra de ello. Está el hit Empire, la setentera Shoot The Runner, la agotadora Apnoea, las electrónicas Stuntman o Seek & Destroy, la trompeta de The Doberman...

Los grandes (o al menos famosos) grupos, aparte de por tener buenos discos, se diferencian del resto por tener hits. En West Ryder Pauper Lunatic Asylum nos encontramos con dos pepinazos. Uno Underdog; el otro Fire. Quitando estas grandes canciones, que se desmarcan del resto, hay que hacer una mención especial a temas como Vlad The Impaler, Fast Fuse, Secret Alphabets o Ladies And Gentleman. En ellos, siguen flirteando con la electrónica y con algún que otro toque de psicodelia.
Utilizan la misma fórmula de siempre, pero si gusta y funciona, ¿por qué cambiar?

Lo mejor de todo esto, aparte de que los verás en el DCode y que tienen un buen directo por lo que dice Youtube, es que en Octubre podría llegar su nuevo disco. Y que dicen que han tomado la idea del Ok Computer de Radiohead... Viendo sus pinceladas electrónicas, puede salir algo realmente bueno. Estaremos atentos.

Por cierto, ya está bien de que si se copian de Ian Curtis, de Primal Scream o de Santa Teresa de Calcuta. Todo el mundo tiene sus influencias, otra cosa es que hablemos de plagio o de burdas imitaciones.








sábado, 14 de mayo de 2011

Destroyed: reMOBYendo sus clichés



Vuelve el nieto de Moby Dick; pero no el nieto de la ballena, sino el del escritor, ese que hace electrónica.
A pesar de que Moby ha aflojado el pistón en los últimos años, siempre es interesante ver con qué viene bajo el brazo. Hace un par de meses pudimos oir el ep Be The One, el adelanto de lo que sería el nuevo trabajo, Destroyed. Incluía los temas Be The One, Sevastopol y Victoria Lucas. La cosa prometía, como la mayoría de singles de Moby.
He de reconocer que la primera vez que escuché Destroyed me dejé llevar por la euforia porque me entró fácil y me gustó bastante. Pero hay que darle varias vueltas a los discos para emitir ya una decisión firme.

Aunque en su último álbum, Wait For Me, se recuperaba un poco, lleva varios discos que ni fu ni fa. El principal problema es que los discos son demasiado irregulares, y por ello se hacen un poco monótonos. Incluso si nos vamos al Play, (o al 18, donde no hay tantos hits), nos encontramos con eso; 7 u 8 temas muy buenos, y el resto canciones normalitas, más bien discretas. Así a botepronto puede sonar algo exagerado, pero probemos a esuchar el Play. Quitando los exitazos y poco más, seguro que las demás las pasamos rápido. Pero a los grandes discos se les recuerda por eso, porque al menos la mitad de los temas son pepinazos.

Con Destroyed vuelve a tropezar en la misma piedra. Canciones poco trascendentales que intentan darle cuerpo a 3 ó 4 que resaltan claramente sobre las demás.

"No duermo muy bien cuando viajo. Como resultado, tiendo a estar despierto en las ciudades cuando todo el mundo está dormido. De ahí sale este álbum, y las imágenes que lo acompañan. Fue escrito principalmente de noche, en las ciudades en las que toco. Sentía que era la única persona despierta (o viva). Es una banda sonora para las ciudades vacías a las 2 de la noche, por lo menos así es como lo escucho. Las fotos fueron tomadas en la gira, mientras yo estaba escribiendo el álbum. Quería mostrar un lado diferente de viajar y viajar. Un lado que a menudo es mundano, desconcertante y hermoso de vez en cuando". Esto es lo que se puede leer en la página de Moby, donde se puede escuchar Destroyed online. La verdad que es una introducción que promete buenas sensaciones para el disco. Y así es, a veces.

El disco empieza con un tema espléndido, The Broken Places, que transmite esa sensación de tranquilidad después de una tempesta, de lugares escondidos y abandonados. En el corte 2 nos encontramos con Be The One, el tema movido del disco. Muy efectivo; con la orquestación típica de Moby en segundo plano y con una vocoderizada voz, típica de Vitalic. Esta se encontraba en el ep, al igual que Sevastopol, la que le sigue; una canción para viajar por el universo. Tenemos también canciones con vocal como The Low Hum, aunque es flojito. Como la nana Rockets, echa para dormir. Quizá en esta parte del disco (temas 4,5,6, 7...) encontramos un desnivel. Está The Day, en la que canta el propio Moby, otro cliché sonoro que ya aburre.
En los cortes 9 y 10 encontramos Victoria Lucas y Blue Moon, respectivamente, con unos coros que recuerdan mucho a Mike Oldfield. Y al final del álbum nos encontramos con el Moby más sensible, tirando de música clásica en Stella Maris y The Violent Bear It Away. Entre estas paredes hay un hueco para uno de los temas de Destroyed: Lacrimae. Una pieza de 8 minutos que va en crescendo, incluyendo por el camino unos buenos latigazos sonoros.

En definitiva, otro refrito de Moby. Un disco que empieza muy fuerte pero que al final se hace muy largo, y teniendo en cuenta que ya es largo de por sí... Quizá Richard Melville debiera buscar inspiración de día, o en otras ciudades. O directamente, dejar de hacer discos tan largos. Aún hay que esperar para disfrutar de obras maestras suyas como como esta.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Crónica del SOS 4.8: SÁBADO

7 de mayo de 2011, una fecha que jamás olvidarán muchos, y que marca época en el SOS 4.8. En pocos años, el festival murciano ha congregado a artistas clásicos, tanto de rock como de electrónica, pero leyendas o mitos de la música contemporánea ninguno. Hasta el día 7 de mayo de 2011; el día en que el SOS disfrutó de



PATTI SMITH: Uno siempre se emociona cuando ve a su artista preferido, cuando se ha recorrido kilómetros y kilómetros sólo para verle, aunque le cueste un ojo de la cara. Pero también se puede emocionar cuando ve a alguien por lo que representa. En este caso, una leyenda vida; un capítulo de la historia del rock, y en este caso, una de las pioneras que han ayudado a la liberación de la mujer en el mundo del rock. Nada más ver pisar el escenario a Patti Smith se me pusieron de punta hasta los pelos de las piernas, como me imagino les pasaría a las otras 1799 almas que había en el Auditorio, que se transformó en una ovación al ver a la madrina del punk. Le escudaron el guitarrista que le ha acompañado casi siempre, Lenny Kaye(Clint Eastwood?) y el bajista Tony Shanahan, que estuvo comandando el bajo electroacústico y el piano. Después de la ovación, todo listo para escuchar a este icono punk. Se mostró muy activa durante todo el concierto, demostrando esa actitud que siempre la ha acompañado. Y lejos de comportarse como lo que es, una estrella, se mostró cercanísima al público, acercándose a él y dándole la mano a alguno que otro (recuerdazo para la vida). Interactuó con el público chapurreando español, y se lo ganó dedicando algunas canciones a Roberto Bolaño, pero sobre todo, a Severiano Ballesteros, que falleció ese mismo sábado. Se declaró una fan del golf (¿deporte punk?). En cuanto a temas, pues sonaron My Blank Year, Dancing Barefoot, Downton Train, su versión de Helpless de Neil Young... Pero obviamente, lo que todos esperábamos eran los clásicos. El primero que cayó, la emotiva Ghost Dance, en la que todos -incluida Patti-, acabamos con las manos apuntando al cielo del Auditorio. Otro de los que tocó más pronto fue el Free Money. Pero el que todo el mundo esperaba fue el Because The Night de Bruce Springsteen que ella hizo suyo. El momento karaoke emotivo en el que todos cantamos. También cantó Patti, que por cierto se equivocó pues empezó a cantar antes de tiempo, en el solo de Lenny. Pero un día malo lo tiene cualquiera y recibió otro sonoro aplauso para que la canción siguiera su curso. La verdad es que se aplaudía por todo, yo diría que si se hubiera tirado una ventosidad todo el mundo hubiera estallado de júbilo ¡Dios mío es maravilloso! Y después del Because, cayó People Have The Power, en el que invitó al Sr. Chinarro a subir para que tocara con ellos. Otro que cumplió un sueño. Y después de levantar el puño y gritar a favor del pueblo y oír como nos decía que éramos el futuro, llegó al hora del bis. Justamente para cerrar con Gloria+Rock n Roll Nigger, lo que faltaba.
En resumen, un momento mítico para el festival, y para mucha gente; unas butacas al lado mío había una mujer llorando de felicidad. Se puede pensar que fue una pena escuchar los clásicos en acústico, pero así disfrutamos del poderío de voz de Patti y de la gran acústica del Auditorio. Lo mejor del día. Un mito de 64 años, con una gran vitalidad y naturalidad, importándole un pimiento escupir en el escenario como hizo. Un placer, señora Patti. (La próxima vez mejor en un gran escenario no?)

Después de disfrutar de esta leyenda, fuimos un rato a escuchar al bueno de

CARIBOU: Puso una sesión de electrónica de calidad. Hipnótica y exótica, como él hace. Liviana. Demostró su gusto fino para pinchar la música del palo que él produce. Una pena que no viniera a interpretar sus temas, aunque sonó Odessa, y trabajó sobre la base de Bowls: delicioso.

Se hizo la noche, y se acercaba la hora de ver a los platos fuertes, así que antes de ver a Editors, decidimos ver el principio de

MUJERES: Ya se me escaparon en el Primavera Sound, y esta vez quería verlos al menos un rato. Aunque me perdiera escuchar la gran Blood Meridian. Empezaron como lo que son, un torbellino rock n rollero. Recomendable para cualquiera que quiera ponerse las pilas. Actitud y vitalidad sobre el escenario pero también fiesta. Una combinación letal. Y más si tienen temas como Frantic o Amusement.

Y al fin llegó el grupo que más ganas tenía de ver. Ya había visto en vídeos de Youtube que a Editors en directo les falta fuerza, así que quise comprobarlo.

EDITORS: Para mí, la gran decepción del festival. Tenía la esperanza de que esos vídeos de youtube tuvieran baja calidad en sonido. Pero la verdad es que no. Los Editors sonaron apagados en directo, incluso en algunas ocasiones, su cantante, Tom Smith, dio la impresión de que se ahogaba para interpretar los temas. Me quedé casi el concierto entero para ver si evolucionaban favorablemente, pero nada, el paciente estaba perdido. Suenan fieles en directo, sí, eso nadie lo duda. Pero les falta energía, saber hacer que esa música grandilocuente se propague en sus conciertos. Daban ganas de subir al escenario a decirle a Tom que cantara más fuertes. Es una verdadera pena, porque con la voz tan grave, potente y solemne que tiene, podría ser un concierto maravilloso. Pero la realidad es que tienen que mejorar mucho su directo, aunque le pongan ímpetu, porque es una pena que temas tan épicos o intensos como An End Has A Start, Munich, Smokers Outside The Hospital Doors, The Racing Rats, Bones o Papillon no brillen como deberían. En algún vídeo, como el de Munich, quizá tengáis que subir la voz porque parece que se haya bajado. Es el primer concierto de un festival en el que pude hablar con mis colegas sin tener que gritarles en los oídos. Y las canciones nuevas que presentaron, pues bueno, alguna no estaba mal. Pero todas siguen el mismo patrón.

Y seguimos con los siguientes a Editors, que se los comieron. De la no actitud, pasamos a la actitud con

SUEDE: Lo mejor en cuanto a grupos del sábado. Puede que alguno se quejara de que no estaba Bernard Butler, ¿pero realmente se hubiera notado? En qué! He leído por ahí que no es lo mismo sin Bernard. Pues puede ser, pero será para hacer nuevas canciones no? Porque para tocar en directo, con tener un buen guitarra que sepa las tablaturas... Quizá la gente hubiera estado sugestionada por ver a Suede al completo en directo. Pero en cualaquier caso, Brett Anderson se comportó como hace 20 años, un tipo carismático en el escenario que así disimuló además el mal sonido del escenario. Pues la acústica parece que se la llevaba el viento (es cierto que hicieron la prueba de sonido justo antes) y a veces costaba unos segundos descifrar qué canción era. Pero al final, fue un gran concierto para rememorar lo que fue el britpop con uno de los clásicos. Y clásicos fue lo que tocó Suede, porque es lo que la gente quería. Sonó Animal Nitrate, Trash, Saturday Night, So Young, The Drowners... y para cerrar Beautiful Ones.

Llegó el momento electrónico de la noche del sábado. Y empezamos con los madrileños

THE ZOMBIE KIDS: Estuvieron irregulares. Sí que es verdad esa actitud macarra que tienen, aunque también es ese el papel del MC animafiestas. Que por cierto, cantaba canciones diferentes a las que pinchaban. Desarrollaron una sesión contundente, para poner patas arriba el Jaggermaister, como hicieron todos los dj's de electrónica. Aunque el dúo madrileño puso más variedad, ya fuera poniendo Jump Around de House Of Pain, un simpático remix del Equipo A, el Kernkraft 400 de Zombie Nation, el Riverside de Sydney Samson o el Pacha On Acid que también puso Steve Aoki. Por cierto me sentí estafado en el momento de Zombie Nation, porque el MC cantó el Teen Spirit pero no la soltaron!! En fin, hubo momentos en que insultaron nuestros oídos poniendo esa basura de Barbara Streisand de Duck Sauce, pero estuvo bien, variadito y fácil para momentos de hedonismo bailotero.

Y para cerrar nos fuimos con el plato gordo de electrónica del día, el señor

TIGA: Demostró por qué es uno de los grandes, desde bien tempranito empezó a soltar sonidos electrizantes con los subidones que a todos gusta en un festival. Cómo no, pinchó el dichoso Pacha On Acid -que también pincharon Aoki y Zombie Kids- de Afrojack. Aunque hubo un momento en el que se enclaustró en ese sonido Afrojack, que puede llegar a ser molesto con tanto pitido. Pero supo salir, con unas disculpas en forma del Kids de MGMT remixeado por Soulwax. Como no podía ser de otra forma, pinchó su remix de Washing Up (aunque demasiado pronto), una brillante versión de la canción de Blade de los Warp Brothers, el Mind Dimention, su You Gonna Want Me... y un largo etcétera de trayazos. También un gran remix de Popof para su Sunglasses At Night. La mejor opción para cerrar a todo gas (que dirían los conductores prudentes). En ese momento de estancamiento perdió fuelle su sesión, pero se recuperó y en general fue un gran set.
Por cierto, se permitió el lujo de tuitear con una foto a todos los presentes en medio de su set:



Ale, nos vemos en el SOS 2012, ¿no?

martes, 10 de mayo de 2011

CRÓNICA SOS4.8: VIERNES

Por fin llegó el momento que muchos esperábamos. El primer festival del año; una de las citas que se puede decir que se ha convertido en obligatoria, al menos para los que vivimos cerca de Murcia: el SOS 4.8
Así que vamos al meollo de la cuestión, a ver qué tal se portaron los grupos que vi. Lo primero, nombrar que el viernes me perdí a uno de los principales que quería ver, Triángulo de Amor Bizarro. Y por lo que he leído, le metieron bastante caña. Una pena.

Cosas incomprensibles que pasan en los festivales, te sales a beber, vas al aseo, te encuentras con unos colegas... pasan los minutos y cuando te das cuenta te has pasado de hora. Y eso fue lo que me pasó con el francés. No lo vi entero, pero me bastó para comprobar lo bueno que es.

YANN TIERSEN: Magistral. Una oportunidad única de ver una propuesta así en el SOS, una oportunidad para ver a uno de los virtuosos de nuestro tiempo, que se lleva igual de bien con violines que con guitarras. Al principio tenía miedo de ir a verle, porque lo mismo te toca la parte de músico bohemio delicado francés que la parte más épica y rockera. Al final supo encontrar el equilibrio. No se está hablando mucho de él, y creo que debería ser uno de los nombres mayúsculos que aconteció en el SOS. Y más si te cierra con una canción tan tremenda como Palestine, tema que se incluye en su último trabajo Dust Lane.

Después del francés le tocaba el turno al grupo español que más sensación ha causado desde 2008. Obviamente, hablo de

VETUSTA MORLA: Un directo corto, apenas una hora, pero intenso. Al menos para los que allí nos congregamos. En cuanto a grupos, creo que para mí fue lo mejor del viernes. Es cierto que no sonaron a la perfección, también por el pésimo sonido del escenario principal, y se nota que aún tienen que ponerse en marcha. Pero desde luego, fue un conciertazo. Empezaron con esa gran canción que abre Mapas, Los Días Raros, un tema marca de la casa. A la tercera cayó En El Río, el tema de adelanto del disco. Y después de hacer una introducción mapera, empezaron a soltar los clásicos. Poco tardó en caer Valiente. Después fueron alternando temas del nuevo trabajo como Maldita Dulzura o Boca En La Tierra. Pero claro, los clásicos son diferentes, y la gente se volvió loca con Copenhague , Sálvese Quien Pueda o La Cuadratura del Círculo. Desde luego para mí, lo mejor el final, donde tocaron Rey Sol, una de mis preferidas, y cerraron con El Hombre Del Saco. Demostraron por qué son, le pese a quien le pese, EL GRUPO español. Al menos en estos momentos. En mi vida había visto a tanta gente corear de una forma tan fiel las canciones de una banda nacional. La gente no terminó de enganchar con las canciones nuevas, pero es normal. Es la novedad, y aún no se han aprendido las letras. Quizá tampoco conecten tanto con el nuevo disco, pero gana con las escuchas y tiene más matices, gran producción. Obviamente, el debut se lo sabían (sabíamos) al dedillo.

Después de ver un poquete de rock, llegaba la hora de la electrónica, género en el que hubo bastante abundancia este año. El primero por el que pasamos fue

TRENTEMOLLER: La verdad que no sé bien qué esperaba más de este tipo, pues tiene un repertorio variado y todos los premios habidos y por haber en Beatport. No me quedé el concierto entero porque había que reponer fuerzas para lo de después (ay lo de después!). Dio un concierto emotivo, con dosis de techno ambiental, aunque desde luego, me fui antes de tiempo. Me perdí el momento de botar, de disfrutar del tema que más me gusta. Sí, ése, el delirante Silver Surfer And Ghost Rider Go.

Se acercaban las 2 de la mañana y ya sabíamos qué significaba eso. La hora de morir. La hora de aguantar -en el sentido físico de la palabra- a los

THE BLOODY BEETROOTS DEATH CREAW 77: Una salvajada. Es la tercera vez que los veo, y empiezo a pensar que nunca me cansaré de verlos. Lo de estos italianos no tiene nombre, menuda bestialidad se marcaron. Ya quisieran muchos grupos tener a ese batería.
De las tres que los he visto, desde luego fue la más destructiva -en el más amplio sentido de la palabra-. Y más si el colega con el que vas es un insensato que se quiere meter en el centro de todo, ahí donde se bota y se pegan hostias. Nos tuvimos que salir porque temimos por perder nuestro calzado. Y no es coña, hubo un momento en el que botaba con el zapato en la mano. Los Bloody esta vez empezaron tranquilitos, con uno de sus mejores temas FFA 1985. El problema está cuando quieren que mueras y te tocan Warp 1.9 o Cornelius. Casi nada. Al final del vídeo de Warp se oye a una chavala diciendo "me he hecho daño". Normal, para no hacértelo maja. Propongo crear unas camisetas que sean "yo sobreviví a los Bloody Beetroots en el SOS 2011". Lo he dicho muchas veces y no me canso, los Rage Against The Machine de la electrónica. El tipo debe dejarse las cuerdas vocales en su papel de Zack De La Rocha. Para mí lo mejor del viernes, y probablemente de todo el festival. No paraban de meter caña, subidones y bombas. Imposible descansar.



Y para amantes del masoquismo, como era obligatorio para cumplir la romería salvajista, tocaba ir a ver al chinorris Steve Aoki (después de un pequeño descanso, por favor).

STEVE AOKI: Un simpático chino que no es consciente de que vienes de ver a los Bloody y quiere acabar contigo. Como cualquier humano que no hubiera "hecho trampa", me fui antes de que cerrara. Pero estuvo lo suficiente como para rebentarme más todavía. Otra sesión de electro demoledora, aunque no tanto. Puso temas para no fallar, como el siempre eficiente Washing Up de Thomas Andersson (remix de Tiga), su remix propio para Kid Cudi, Pursuit Happiness, con ese sonido sucio que se lleva ahora, tan típico de Dada Life o ese tema a quemarropa como es Pacha On Acid de Afrojack. Una sesión que seguro nadie olvidó. Y al final se fue con esta barbaridad que no pude ver (ya era hora de hacer nono).

También nos pasamos un rato por Amable, pero no gustaba lo que estaba pinchando en esos momentos, no eran los clásicos a los que acostumbra (al menos en ese momento), así que otra vez al chinorris. Y así acabó mi viernes del SOS 4.8

MAÑANA LA CRÓNICA DEL SÁBADO!!