miércoles, 28 de septiembre de 2011

Franc3s y su debut corrosivo

Una de las manías por las que me pegó este verano era que quería ver a Franc3s, otro grupo que está pegando fuerte en Galicia. No se sabe qué es exactamente lo que les dan de comer últimamente pero no paran de salir grupazos. A los ya clásicos Triángulo de Amor Bizarro hay que sumar Nadadora, Disco Las Palmeras! y ahora Franc3s en formato larga duración. Ya habían sacado anteriormente varios ep.
Tocaron en el Low Cost, pero cosas del destino, llegué tarde. Me dio rabia. Pero vale, no pasa nada, hace poco tocaban en el Lemon Pop de Murcia. Perfecto. Esta vez no falla. Error. Se cayeron del cartel por sufrir una tendinitis el bajista. Así que han pasado dos trenes para verles en directo y nada. Habrá que ver si a la tercera va la vencida como dicen algunos. Y ya que me hubiera encantado traer una crónica de sus conciertos, pues qué menos que hablar de su debut, que ha sido en este 2011.

Si algo bueno tiene toda esta tanda de grupazos gallegos, es que todos están metidos en el rock pero cada uno es diferente del otro. Lo mismo pasa con Franc3s. Este nuevo grupo se caracteriza por su música frenética y su sonido corrosivo. Para amigos del ruido, el caos y las letras surrealistas.
Estos últimos años ha estado cogiendo mucha fuerza el sonido noise, con grupos como No Age, Best Coast o Wavves. Franc3s no practican estrictamente ese sonido ruidoso, pero hacen ruido a su manera. Concretamente con sus guitarrazos ácidos que corroen tus oídos. No son sólo sus guitarras las que hacen ruido, lo son también sus letras; letras viscerales en su más amplio sentido, oscuridad, surrealismo o desengaños amorosos, pero siempre a su manera eso sí.

Llama la atención ver el título de canciones como Me Gustaría Verte Sangrar, Devuélveme Los Estómagos Que Te Regalé, El Placer De La Autocesárea... Temas que se titulan así no pueden esconder música convencional. Y en cierta forma así es, acompaña la forma de cantar de Alberto, ya sea de una forma lasciva o oscura. Todo complementario a su música ruidosa de tugurio, donde no cabe ni un alma y toca sudar. Además el teclado se preocupa de crear un ambiente garagero impecable, consiguiendo un toque rock n rollero de garito, pero de música fresca y frenética a la vez. Mención especial para sus canciones de menos de dos minutos, zarpazos de adrenalina con Absolutamente Modernas o Y Entonces Dejó De Darle Arena Al Monstruo, entre otras

De entre todos los temas mencionados antes, chirría con especial gusto Nosotras Tenemos Fé En El Veneno, la canción que abre el disco y excelente carta de presentación con la que los conocí. Aquí podéis disfrutar y sudar con el disco entero.


domingo, 25 de septiembre de 2011

Los otros dos vigésimos aniversarios

Hace 20 años, en 1991, el Atlético de Madrid ganaba su séptima Copa del Rey, Miguel Induráin ganaba su primer tour de Francia, EEUU era gobernado por el padre de George Bush y en España empezaba a subir el paro.
20 años después, algunas cosas han cambiado radicalmente. Otras sin embargo, siguen imperturbables; como la música. Estamos en días de homenajes: el otro día por el aniversario 65 aniversario del nacimiento de Freddie Mercury, hace unos días por la separación de REM. Ayer fue el vigésimo aniversario de la publicación del Nevermind de Nirvana, pero no vamos a hablar de ello porque es un tema muy trillado y ya dedicamos un post a Kurt Cobain en febrero. Además, todo el mundo está hablando ahora mismo de ese golpe en la mesa, así que sería tontería porque todos vamos a decir lo mismo más o menos.

Nosotros vamos a centrarnos en dos discos que salieron también en el año 1991 y que significaron mucho; uno por ser una inesperada despedida y otro por ser un disco de esos indispensables que consolidan a una banda. Además fue en estos días. Concretamente, el 23 de septiembre se cumplieron 20 años de la publicación del Trompe Le Monde, cuarto y último disco de los Pixies. Y el 24 no es sólo el el vigésimo aniversario del Nevermind, también del clásico Blood Sugar Sex Magic de los Red Hot Chili Peppers. Repasemos estos dos álbumes.

Pixies - Trompe Le Monde

A menudo, cuando se habla de Pixies siempre se comenta lo excelencia de su discografía; del camino que marcaron y las puertas que abrieron con tan sólo cuatro discos. Y siempre se encumbra al Doolittle o al Surfer Rosa en su defecto. Bossanova y Trompe Le Monde, los dos siguientes, se suelen nombrar menos, cosa que nunca entenderé. Será que no tienen los grandes hits de sus antecesores. En cualquier caso, hoy toca hablar del Trompe, que ayer fue su aniversario.
Si bien es cierto que su discografía mantiene una altísima calidad, está claro que este último es quizá el menos bueno. Lo que no quita que sea un gran disco. En el Trompe Le Monde demostraron que seguían estando en la cresta de la ola; aunque sólo fuera para unos pocos en aquella época. El éxito que les correspondía -y que se llevaron a los que hoy no homenajeamos- les vino tiempo después.
Dicen que el tiempo pone a cada uno en su lugar; probablemente sea cierto. Este año algunos habrán tenido el placer de disfrutar de la gira de Micah P. Hinson con Tachenko interpretando precisamente este disco. Un gesto que nos ha gustado a todos los acérrimos de Pixies. Es un detalle que hayan querido rescatar este trabajo, que parece caído en el olvido para la mayoría, para que lo disfruten las generaciones post-Pixies y sus contemporáneos, por supuesto.


Después del break que se tomaron en su sonido con el onírico y surrealista Bossanova, volvieron a las guitarras al más puro estilo Doolittle. Además, fue el primer disco donde incluyeron arreglos de teclado.
Demostraron saber aguantar el tirón de lo que llevaban detrás, haciendo gala de su fórmula infalible. Encontramos esa intensidad en la melodía y esos cambios de ritmo en temas como Trompe Le Monde, el apocalipsis de The Sad Punk, Planet Of Sound o Lovely Day; canciones que hablan de OVNIs como Motorway To Roswell; alguna parte hardcoreta donde se vuelven locos como Space; rock de tomo y lomo como en Letter To Memphis o U-Mass; y por supuesto dos joyas como Alec Eiffel y la versión de Jesus And Mary Chain, Head On.
Por aquella ya estaban tonteando con proyectos paralelos, tanto Kim Deal con Breeders como Frank Black en solitario. A esto hay que sumarle los constantes choques entre los dos porque la bajista quería tener más peso en la composición. Al final nada, un fax de Black para todos diciendo que hasta luego. The Navajo Know, la última del Trompe, suena realmente a despedida.



Red Hot Chili Peppers - Blood Sugar Sex Magic

Recientemente en boca de todos, por su nuevo trabajo y sus dos futuros conciertos en nuestro país, hacer ahora mismo un repaso de este disco supone un sentimiento de nostalgia. Muchos no vivimos este disco en su época, pero nos flipó mucho después, con esos ritmos funkies, letras descaradas, actitud macarra, la voz visceral y ofensiva de Kiedis y por supuesto la parte instrumental que constituían Frusciante, Flea y Chad. Ya fuera vía Californication u otros discos, la nueva generación fan de RHCP y aduladora de Frusci, quedó(quedamos) encandilada.

Nos situamos a finales de los años 80, donde la banda californiana estaba empezando a tener bastante éxito, vendiendo dos millones de copias de Mothers Milk, pero con todo el auge del grunge y la música alternativa; necesitaban un impulso mayor para llegar a todo el mundo. Tras este trabajo, rompieron su contrato con EMI para fichar por Warner Bros. De multinacional a multinacional; pero esta vez con una diferencia, la producción de Rick Rubin, que les dio total libertad para hacer lo que quisieran. Y así les fue, de haber vendido 2 millones de discos de su último trabajo, pasaron con Blood Sugar Sex Magic a vender 12. Esto les consolidó como una de las bandas de rock más grandes del momento. Además, no había nadie que hiciera música como ellos; cuando esa mezcla de rock y funky; a veces tan corrosivo y otras tan sensible. Pocos tardaron las masas en revolucionarse, como mostró su cifra de ventas. Se conviertieron en estrellas mundiales con capacidad para llenar hasta la bandera cualquier recinto. A esto había que añadirle su actitud en directo; cuatro macarras con tatuajes hasta la coronilla saltando y tocando en pelotas; frente a las camisas de cuadros y las converse del panorama independiente.

El Blood Sugar Sex Magic es uno de esos discos que cumplen todos los patrones para ser un clásico; tiene un buen puñado de hits clásicos y en su conjunto es una muestra de música que ya no se hace, tremendamente hedonista, con un toque originalmente cómico y macarra. Entre esas muestras funkies se escondía la tremenda línea de bajo creada por Flea y un brillante y jovencísimo Frusciante. Estos dos preceptos se han convertieron en marca de la casa y lo comprobamos en temas como If You Have To Ask, la ofensiva Suck My Kiss, la corrosiva The Righteus and The Wicked, riffs a quemarropa como el de My Lovely Man... Escuchar por encima este disco podría parecer un simple disco funky hecho para gente de la calle; pero por encima de ello se escondía la genialidad de un Kiedis que se podía mostrar tan explícito, gritando sobre sexo en Blood Sugar Sex Magic (y con un magistral Frusciante), como sensible y humano en I Could Have Lied. El disco muestra las dos caras de unos tipos de calle; ofensivos y banales, pero también con letras delicadas.
Y punto y aparte por supuesto en clásicos de la música como el himno Give It Away, la sublime Under The Bridge y la preferida del que escribe, Breaking The Girl. Sin palabras.




Portadones. Por cierto, en el 91 también debutaron los Smashing Pumpkins. Vaya año.



jueves, 22 de septiembre de 2011

Hasta siempre, REM

Como ya os enterasteis la mayoría ayer, estos son días tristes y a la vez especiales para los fans de REM. Triste por lo que significa que para unos significará que uno de sus grupos preferidos se separe; pero también especial porque te das cuenta de los grandes que han sido y al escuchar sus canciones das gracias de que hayan formado parte de la banda sonora de tu vida.

Personalmente, no he sido un acérrimo del grupo, pero sí uno de esos muchos que los han respetado y que es amigo de todos sus hits y otras no tan hits. Realmente, es cuando recuerdas ahora sus canciones cuando se te ponen los pelos de punta y flipas con los grandes que han sido. Quizá nos había desaparecido esa impresión de grupo grande porque en los últimos tiempos habían pasado más bien desapercibidos. Aunque eso sí, han sabido envejecer sin ir arrastrándose por los escenarios. De hecho el reciente Collapse Into Now que tan buenas vibraciones ha dejado, daba a entender que la banda aún tenía fuelle de sobra. Pero ellos lo han preferido así, sin ningún tipo de disputa, con 15 discos a sus espaldas y 31 años de carrera. Y este Collapse Into Now, que es un disco de despedida perfecta porque muestra el REM más puro de los últimos tiempos.

Los integrantes han coincidido en que ya es hora de dejarlo, que no ha sido fácil, pero que saben cuándo hay que retirarse a tiempo. Me quedo con lo que ha dicho Peter Buck:

"Mike, Michael, Bill, Bertis y yo nos vamos como grandes amigos. Sé que los seguiré viendo en el futuro, de la misma manera que sé que veré a todos los que nos han seguido y nos han apoyado a lo largo de los años. Aunque solo esté en el pasillo de vinilos de tu tienda local de discos, o colgado en la parte trasera de una sala, viendo a un grupo de chavales de 19 años intentando cambiar el mundo". Me ha llamado especialmente la atención esta última línea, quizá donde se ven a ellos mismos hace tres décadas. Da vértigo, viendo quiénes son ahora y lo que representan.

REM fue una de esas bandas que se consideran pioneras del rock alternativo, que empezaron a cambiar el rock desde entonces a esta parte, junto a otros compañeros de época como Sonic Youth, Husker Du o Pixies. Fue durante su evolución en los años 80 donde empezó a gestarse el REM gigantesco que hemos conocido, alejándose del post punk ochentero y dándose a conocer por las radios universitarias de EEUU. Por el camino, hasta llegar a los indispensables Out Of Time y Automatic For The People, dejaron joyas como The Only One I Know, Radio Free Europe, Its The End Of The World As We Know It y canciones simpáticas como Stand (dada a conocer gracias a esa gran serie conocida como Búscate La Vida).

Es a principios de los a finales donde firman con Warner y literalmente parten la pana con esos dos discos que representaban una balanza perfecta entre el pop vitaminado y el rock. Lógicamente, aquí es cuando ascienden a lo más alto y se consolidan como una de las mejores bandas del mundo, admirados por Kurt Cobain, Patti Smith y millones de personas más. Lógico, si nos paramos a pensar en las canciones que se concentran en estos dos discos. Hagamos memoria, desde las máss trillada y de obligatoria referencia como Man On The Moon o Losing My Religion, hasta temas tan solemnes como Drive. En medio, muchas joyas como la alegrérrima Shinny Happy People, la belleza simplificada de Nightswimming o Everybody Hurts, en la que a todos se nos ponen aún los pelos de punta al ver el videoclip.

Atravesando obstáculos como el abandono de Bill Berry, entran a la década de los 2000 con un disco excesivamente tranquilo como es el Reveal. Lo que no quita que dejaran canciones para el recuerdo. Temas de clase media-alta con acordes solemnes como los de She Just Wants To Be, la voz de la madurez con All The Way To Reno y su última gran canción, que inmediatamente ha pasado a ser una de las mejores: Imitation Of Life. Eso sí que fue un golpe de efecto para todos aquellos que se habían olvidado del grupo. Después acontecieron el olvidadizo Around The Sun y los rejuvenecedores Accelerate y Collapse Into Now, donde demostraron que es un grupo mítico y que tenía mucho que decir 30 años después.

Una verdadera pena, más aún leyendo la letra de Imitation Of Life. Sentimientos de nostalgia y alegría a la vez por haberles disfrutado. Se les echará de menos, con el peculiar punteo de Peter Buck y la actitud en directo de Michael Stipe. Comprometido con los temas sociales, además siempre se ha caracterizado por ser muy humano, a pesar de ser una megaestrella. Y si no, visualizad esta entrevista en La2. REM han sido gigantes.

Gracias por vuestra música y por haber puesto banda sonora a nuestras vidas.

Hasta siempre.








martes, 20 de septiembre de 2011

Todo lo que tenga XX es bueno

Nos encantan los culos inquietos que se meten en múltiples proyectos, casi siempre de calidad. Ahí tenemos al archiconocido Jack White con Dead Wather, Raconteurs o Rome. También tenemos a otros como Josh Homme con Them Crooked Vultures o produciendo discos de Arctic Monkeys. Uno de esos últimos culos inquietos que han saltado a escena ha sido Jamie Smith, quizá lo conozcas como Jamie XX, o simplemente, como uno más de The XX. Últimamente ha estado coqueteando con el dubstep, esa rama de la electrónica que tan fuerte está pegando en Inglaterra.
Por otro lado tenemos, o mejor dicho, teníamos -porque falleció el pasado 27 de mayo-, a Gill Scott-Heron, afroamericano artífice del himno que tanto se escuchó meses atrás, The Television Will Not Be Televised. Se dedicaba al jazz y a la música soul, aunque muchas veces, más que cantar recitaba, por lo que también ha sido considerado más bien como un poeta.

El nexo de unión entre Jamie XX y Scott-Heron llega en 2010, cuando Jaime XX hace un remix de NY Is Killing Me, canción que se encontraba en el I'm New Here, nuevo disco del bluesman 16 años después.
Visto el resultado, Jamie XX decide remixear el disco entero llamándolo We're New Here. Así que a cargo de su producción, logra un gran disco de dubstep, que es el que se salió en el pasado febrero. Gracias a su inquietud, nos ha dejado una de las mejores producciones de dubstep del año, a la altura de la nuevos valores como SBTRKT y muy por encima de otras como Katy B. Gran recuerdo para los amigos del soul, con la voz de Scott-Heron, y regalo sonoro para los amigos de la electrónica y el dubstep.

We're New Here ya promete escuchando la auténtica maravilla que es I'm New Here, una muestra de lo que se puede crear en pleno siglo XXI. Merece la pena sólo por escuchar la lluvia de cristales sonoros que aparece en el minuto 1:24, con esa delicada voz que recuerda irremediablemente a Burial. El disco sigue sumergiéndote en un agujero de tranquilidad y reflexión, acompañándote con temas como Home, My Cloud, The Crutch y I'll Take Care Of U.
Seguramente nadie se esperaba que el resultado hubiera sido tan perfecto, los ritmos dubstep y la genialidad de Jamie XX fusionados con el alma de este poeta quedan que ni pintados. Además, algunos cortes como Running reflejan son la representación más fiel del disco original de Scott-Heron, donde suelta sus puñetazos vocales de una forma pausada pero pesada y contundente. Lo mismo pasa con la versión electrónica, que tiene un ritmo ditigalmente peligroso. Cada vez es más impresionante ver el margen de maniobrabilidad que tiene la música electrónica fusionándola con otros géneros.

Gil Scott-Heron & Jamie XX - I'm New Here by sopedrada