| Apúntate esta, Satán |
Llegué allí con Hiperbórea, que cuenta con miembros que ya han formado parte de otros conjuntos y de directos tan interesantes como los que planteaba José Rodríguez mixturando electrónica y rock. Su propuesta es eminentemente instrumental, pero de la instrumental que importa, la de cambios de ritmo y progresiones varias. De hecho, era un corte bastante post-rockero, con melodías que iban evolucionando poco a poco para después arrancar con un estruendo ruidoso. Además de estas estructuras, que son las canónicas dentro del estilo, también hubo momentos para punteos y acordes de medios tiempos, no todo iba a ser reventar, que al final es la fórmula fácil.
Y hablando precisamente de fórmulas poco fáciles, después de ellos llegaron los alicantinos Domo para dejarnos bragas, calzoncillos y tangas por el suelo. Porque lo suyo es propio de un grupo internacional, el problema que tienen es que son de Alicante y siempre es más difícil que las bandas de 'provincias' tengan más impacto en las capitales. Sin embargo, ellos han llegado a tocar fuera de España, y es lógico, porque lo suyo es un monstruoso sonido, a mitad de camino entre el stoner, el space rock y la psicodelia. Ritmos pesados combinados con una coraza instrumental densa y que a pesar de que su sonido era muy potente, se podía distinguir perfectamente la nitidez de las dos guitarras y del bajo. No tanto las voces de su cantante —que tocaba además un bajo eléctrico—, pero en estos géneros y en el propio grupo es un problemilla pequeño en directo. Su directo fue tan atronador que incluso gentes poco acérrimas a estos estilos más lisérgicos o duros se quedaron con el culo torcido. Como es lógico. Gran exhibición la de los alicantinos y sobrada la del batería, que le daba más empuje si cabe a una atmósfera que ya era de por sí grandilocuente. Un gozo disfrutar del grupo, de la fuerza que proyectaban y de los acompañamientos mutuos de los guitarras. A veces tocando sin moverse como si la cosa no fuese con ellos, como si estuviesen tocando el triángulo en vez de estar esputando decibelios en nuestras boquiabiertas efigies.
| Domo, aquel mítico modelo de teléfono fijo |
En resumen, un ejemplo de la cantidad de grupos de calidad de la zona o de Elche que se podrían ver tanto en este espacio como en cualquier otro de la ciudad con mucha más frecuencia. Pero lo dicho antes. O no saben o no les apetece moverse, porque hay materia prima de sobra. Y por otra parte, también fue un ejemplo de cómo haciendo difusión de los eventos la gente responde, no como cuando fue La Bien Querida hace algo más de un mes a L'Escorxador con veinte personas contadas en la sala cerrada. La diferencia entre hacer las cosas bien y hacerlas para salir del paso.
FOTOS | Vicisitor, aka sr liebre

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